El matrimonio – Un misterio de amor y unión comunicado a los hombres

El vínculo conyugal constituye un altísimo designio de Dios en la creación, el principio y el honor de la fecundidad, una fuente de gracias para el mundo.
¿Cómo será el Reino de María?

Cualquier cosa que imaginemos sobre el triunfo del Inmaculado Corazón de María no pasa de mero boceto en comparación con las maravillas que Dios obrará a fin de glorificar a su Hija predilecta, su Madre virginal, su Esposa inmaculada.
Una virtud oculta en simples palabras

¡Qué rara es la virtud de la gratitud! A menudo se practica con meras palabras, por educación. Sin embargo, para que sea auténtica, debe rebosar del corazón con sinceridad.
Santa Hildegarda de Bingen y Richardis von Stade – La orfandad de una madre sin hija…

Dios las había unido en tierna y sobrenatural afección. Pero el amor del mundo abrió entre ambas un abismo insuperable, con grandes consecuencias.
¡Corazones en alto!

La doctrina de Cristo une la tierra con el Cielo, ya que nos ordena elevar la mente desde las condiciones transitorias de esta vida terrena hasta las alturas de la vida eterna.
«¡Reconciliaos con Dios!»

La liturgia de hoy nos presenta un decisivo choque entre los embajadores de Cristo y los del demonio, que tiene como campo de batalla la sociedad actual y cada alma en particular.
A la espera de una era de milagros

El episodio de Jesús caminando sobre las aguas evidencia cómo la esperanza es una virtud de importancia impar, de la que dependen, en gran medida, la fe y la caridad. ¿Cuál es su utilidad en la actual coyuntura de la Iglesia y del mundo?
La caridad es amistad

Los dos preceptos que resumen el decálogo contienen la plenitud de la ley evangélica. Quien los practique al extremo será verdadero amigo de Dios y con Él gozará por toda la eternidad.
El futuro pasa por las cuentas del rosario

El rosario es una práctica piadosa de inmensa eficacia para la santificación personal y colectiva. Rezándolo con devoción se obtienen gracias especialmente fructíferas, que culminarán en la victoria del bien.
Vino para salvar a los pecadores…

Al presentar la genealogía de Jesucristo, San Mateo destaca que el Verbo asumió la carne de la humanidad pecadora para sanar todas sus carencias.