Rey de la eternidad

Antes de ser flagelado, coronado de espinas y crucificado, Jesucristo declara ante Pilato su soberanía sobre toda la creación: «Soy Rey».

Madre, reina y patrona del pueblo brasileño

Madre nuestra, protege a la familia brasileña y latinoamericana. Ampara bajo tu manto protector a los hijos de esta patria querida que nos acoge. Tú que eres la Abogada ante tu Hijo Jesús, da al pueblo brasileño paz constante y prosperidad completa.

La fuerza redentora del dolor

Sabed que a los ojos del Señor es valioso de un modo particular precisamente el sufrimiento del justo y del inocente, más que el del pecador; éste, en efecto, sufre […]

¿Cómo interpretar la Biblia?

La falta de una hermenéutica de la fe con relación a las Escrituras no se configura únicamente en los términos de una ausencia; es sustituida por una hermenéutica secularizada, cuya […]

El perdón divino y la Madre del abrazo

Santo Tomás de Aquino (cf. Suma Teológica. II-II, q. 30, a. 4) cuestiona si la misericordia es la mayor de todas la virtudes. De hecho, al repetir la exhortación de Oseas —«Quiero misericordia […]

Confianza a toda prueba

¿Quién fue Plinio Corrêa de Oliveira? Una de las respuestas plausibles, aunque incompleta, consistiría simplemente en recordar algunos hechos de su vida: indiscutible líder católico, prolífico escritor, fundador de una obra […]