María tiene algo de Jesús, y Jesús tiene todo de María

Por voluntad de Dios, el divino Redentor nunca podría haber dicho en la Última Cena «tomad y comed, esto es mi cuerpo», si no lo hubiera recibido de la Virgen María, su Madre.
La purificación del altar por Judas Macabeo – En función del altar

En tiempos especialmente revueltos, algunos fueron capaces de desafiar a la muerte para defender el Templo y purificar el altar. Y nosotros, teniendo siempre a nuestra disposición en las iglesias al Santísimo Sacramento… ¿cómo actuamos?
La importancia del bautismo

«¡Que mi hijo reciba el bautismo cuando él quiera!». No es raro encontrar esta opinión entre familias de raíces «católicas»…
Junto a María, todo tiene solución

Judas Iscariote acababa de consumar su nefasto plan. Ni siquiera las misericordiosas amonestaciones de Jesús pudieron disuadirlo de la infamia deicida, y al siniestro tintineo de sus treinta monedas, vagaba errante entre las sombras de la noche.
La razón en la clausura

De las castas nupcias entre la fe y la razón procede la sabiduría, que no es más que una participación en el propio conocimiento de Dios.
Estudio de la doctrina católica: ¿opción o deber?

En esta vida siempre tenemos algo nuevo que aprender sobre la doctrina católica. Por encima de las preocupaciones cotidianas, nuestra atención y nuestro corazón deben aplicarse en empaparnos de ella.
Beato Enrique Suso – Un amigo de la cruz

Un santo poco corriente, tanto para nuestra época como para la suya, este dominico alemán soportó terribles dolores físicos y morales, aliviados únicamente por especiales gracias del Cielo.
Nos hiciste, Señor, para ti

Dios sigue siendo un misterio. Pero un misterio positivo, que, desde nuestras incipientes nociones, nos impulsa siempre hacia sucesivas e interminables investigaciones y descubrimientos. Nuestro conocimiento de Dios es una ventana a la luz del cielo, un cielo infinito.
El fuego santo de la fe de María

Uno de los momentos más bellos y simbólicos del Sábado Santo tiene lugar mientras, en la oscuridad y en el silencio, los fieles esperan el comienzo de la celebración.
Todos le aman, pero de diferentes maneras

El hombre se entrega todo por el amor, y se entrega tanto cuanto ama; está, pues, enteramente entregado a Dios, cuando ama enteramente a la divina bondad, y cuando está de esta manera entregado, nada debe amar que pueda apartar su corazón de Dios.