Cualquier cosa que imaginemos sobre el triunfo del Inmaculado Corazón de María no pasa de mero boceto en comparación con las maravillas que Dios obrará a fin de glorificar a su Hija predilecta, su Madre virginal, su Esposa inmaculada.
¡Qué rara es la virtud de la gratitud! A menudo se practica con meras palabras, por educación. Sin embargo, para que sea auténtica, debe rebosar del corazón con sinceridad.
La doctrina de Cristo une la tierra con el Cielo, ya que nos ordena elevar la mente desde las condiciones transitorias de esta vida terrena hasta las alturas de la vida eterna.
La liturgia de hoy nos presenta un decisivo choque entre los embajadores de Cristo y los del demonio, que tiene como campo de batalla la sociedad actual y cada alma en particular.
El episodio de Jesús caminando sobre las aguas evidencia cómo la esperanza es una virtud de importancia impar, de la que dependen, en gran medida, la fe y la caridad. ¿Cuál es su utilidad en la actual coyuntura de la Iglesia y del mundo?
Los dos preceptos que resumen el decálogo contienen la plenitud de la ley evangélica. Quien los practique al extremo será verdadero amigo de Dios y con Él gozará por toda la eternidad.
El rosario es una práctica piadosa de inmensa eficacia para la santificación personal y colectiva. Rezándolo con devoción se obtienen gracias especialmente fructíferas, que culminarán en la victoria del bien.
Recibir la Sagrada Comunión es mucho más que acercarse al altar: es acoger al mismo Cristo en el alma. En este episodio, el P. Jorge Antonini, EP explica con serenidad y profundidad cómo prepararse para comulgar bien, evitando errores comunes y cultivando un corazón verdaderamente dispuesto para recibir al Señor.