Dos actitudes…, ¿una sola persona?

Abrazar con ternura a un niño y azotar indignado a unos oportunistas… ¿Dos actitudes tan radicalmente opuestas caben en una misma alma, en una misma psicología, en una misma santidad?

¿Virtudes antagónicas o complementarias?

Mientras que la virginidad, tan delicada, se asocia habitualmente con la fragilidad, la combatividad remite a la adversidad, a menudo brutal. Serían, por tanto, virtudes contradictorias si una misma persona no las poseyera, por la santidad, convirtiéndose en paradigma de ambas.

Opción preferencial por todos

¿Haría Jesús alguna acepción en su deseo de que «todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad»?

Un «no» de Dios, que se convirtió en una gesta

a ruta estaba trazada: de Poitiers iría a Lyon; de allí atravesaría el Piamonte para llegar a Bolonia, Rímini, Loreto y, finalmente, a la tan deseada Roma. Y desde la Ciudad Eterna pasaría a Canadá, Japón o cualquier otro remoto lugar del mundo donde no se hubiera oído hablar de Jesús y de su Madre.

Las tiendas de Pedro

Como otros Pedro, a menudo preferimos construir nuestras propias tiendas en este mundo en lugar de convertirnos en templos donde Dios pueda habitar.