Un llamamiento divino silenciado

Como dijo el papa Juan Pablo II, hoy la llamada a la conversión se pone en tela de juicio o pasa en silencio. Se ve en ella un acto de «proselitismo»; se dice que basta ayudar a los hombres a ser más hombres o más fieles a la propia religión. Pero se olvida que toda persona tiene el derecho a escuchar la Buena Nueva de Cristo.

Conversión: una iniciativa de Dios

A fin de atraernos a la santidad, la Divina Providencia envía una gracia especial de conversión; en la coyuntura actual, la humanidad necesita de este auxilio para cumplir los planes que Dios tiene para ella.

El futuro pasa por las cuentas del rosario

El rosario es una práctica piadosa de inmensa eficacia para la santificación personal y colectiva. Rezándolo con devoción se obtienen gracias especialmente fructíferas, que culminarán en la victoria del bien.

La voz de Dios aún se deja oír

Al leer los santos evangelios y maravillarnos con lo que es narrado en ellos acerca del Hombre-Dios, probablemente haya surgido alguna vez en nuestro interior la siguiente exclamación:

Una necesidad humana

Hay personas para las que cualquier contratiempo es un desastre. Sin embargo, el adorable Señor Jesús elevó el papel del dolor en la vida humana a cotas inimaginables, pues lo convirtió en un elemento para que el hombre cumpliera su finalidad en su camino terrenal: configurarse con Cristo, nuestro Redentor, Modelo y Guía.