Conversión: una iniciativa de Dios

A fin de atraernos a la santidad, la Divina Providencia envía una gracia especial de conversión; en la coyuntura actual, la humanidad necesita de este auxilio para cumplir los planes que Dios tiene para ella.
San Lucas, evangelista – Alma mariana y cristalina, hija de la admiración

Fascinado por la persona del divino Maestro y por quienes con Él convivieron, esa alma santa se entregó al servicio apostólico y legó a los siglos futuros un memorial auténtico, atractivo y rico en detalles.
El futuro pasa por las cuentas del rosario

El rosario es una práctica piadosa de inmensa eficacia para la santificación personal y colectiva. Rezándolo con devoción se obtienen gracias especialmente fructíferas, que culminarán en la victoria del bien.
La voz de Dios aún se deja oír

Al leer los santos evangelios y maravillarnos con lo que es narrado en ellos acerca del Hombre-Dios, probablemente haya surgido alguna vez en nuestro interior la siguiente exclamación:
El enfrentamiento entre David y Goliat – Piedrecita de la gracia «versus» grandeza del hombre

Las blasfemias del filisteo resonaron en los oídos del joven hijo de Jesé. ¿Qué actitud adoptar ante las afrentas del enemigo?
Una necesidad humana

Hay personas para las que cualquier contratiempo es un desastre. Sin embargo, el adorable Señor Jesús elevó el papel del dolor en la vida humana a cotas inimaginables, pues lo convirtió en un elemento para que el hombre cumpliera su finalidad en su camino terrenal: configurarse con Cristo, nuestro Redentor, Modelo y Guía.
La única obra escrita por Jesús

Las únicas palabras escritas por el divino Redentor, como lo registran los evangelios, nos muestran sus intenciones más profundas para con la humanidad pecadora.
Te damos gracias, Señor, ¡por las persecuciones!

¡La persecución es una bienaventuranza! Y, por lo tanto, estamos en una época en la que ser católico equivale a ser bienaventurado.
El emperador mendigo y el pobre omnipotente

«Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Pero, puesto que «del Señor es la tierra y cuanto la llena», ¿qué puede pretender tener el César en exclusiva?
Dos silencios… y una enseñanza

En un mundo agitado por el desorden en las almas, recibimos la invitación a encontrar la humildad y la paz a través del silencio interior.