Más de dos milenios después, ¿en qué nos concierne la historia de San Eliseo? En todo. Él es para nosotros un hermano mayor que nos ha precedido en el camino de la esclavitud a María.
«Desearía que todos los dolores recayeran sobre mí, para aliviar al prójimo». ¡Hasta ese punto de comunión lleva el amor cuando se mide según el amor a Dios! En este amor debe inspirarse la humanidad hoy.
La gracia es un don gratuito, un regalo divino superior a todo el orden natural creado. Por ella somos elevados del plano meramente humano a la categoría de seres deificados.
La unión de las tres Personas divinas en la Trinidad supera cualquier expectativa de la mente humana. Sin embargo, ésta es la meta hacia la cual tienden nuestros corazones en su deseo de felicidad eterna.
te pido por favor que no tengas miedo de acudir al Médico; por el contrario, ve con tanta más confianza cuanto que ha sido por ti, por venir a ti, por lo que salió de su tálamo nupcial y ha marchado con pasos de gigante desde las alturas del Cielo.
Rodeada de tanta gloria que roza la divinidad misma, María ha merecido, por su eterna elección, perfecta fidelidad y sublime misión, el enternecedor elogio de los primeros de entre sus elegidos: los sumos pontífices.
Llegará un momento en el que la opinión pública, unida a la Santísima Virgen, experimentará el amor gratuito, envolvente e inagotable de aquella que será la Reina efectiva de los siglos futuros.